Más de 120 representantes de la academia, los sectores público y privado, organismos de cooperación y sociedad civil participaron en un foro realizado en Quito.
En un entorno global impulsado por el conocimiento, fortalecer el ecosistema de innovación es uno de los desafíos para promover el desarrollo económico, científico y social del Ecuador. Este fue uno de los principales temas abordados durante el foro “Propiedad Intelectual, Innovación y Desarrollo en el Ecuador”, que reunió a expertos nacionales e internacionales para analizar el papel de la propiedad intelectual, la investigación y la transferencia tecnológica.
El encuentro fue organizado por la Industria Farmacéutica de Investigación (IFI), con el apoyo de la Federación Latinoamericana de la Industria Farmacéutica (FIFARMA) y en alianza con la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) y la Universidad de Las Américas (UDLA).
Durante la jornada se abordaron temas relacionados con las políticas públicas, las buenas prácticas en propiedad intelectual, el papel de las universidades en el desarrollo de una cultura de innovación y la participación del sector privado como impulsor de la inversión y la investigación.
Propiedad intelectual como herramienta para el desarrollo
El Dr. Marco Alemán, subdirector general de la OMPI, abrió el debate con una reflexión sobre la propiedad intelectual como una herramienta estratégica para el desarrollo. Señaló que, además de proteger las creaciones y desarrollos, los activos intangibles tienen un papel relevante en las economías actuales y deben gestionarse de manera estratégica para estimular la generación y transferencia de conocimiento.
Desde la perspectiva de la política pública, la abogada Camila Guarderas, directora de Propiedad Industrial del SENADI, abordó los avances y desafíos que enfrenta Ecuador en esta materia. Su intervención destacó la importancia de fortalecer las condiciones institucionales y regulatorias para generar confianza, brindar mayor previsibilidad y facilitar que el conocimiento pueda convertirse en un activo para el desarrollo del país.
Otro de los ejes del encuentro fue la conexión entre la investigación y el mercado. La Mtr. Catalina Vera, gestora de Transferencia de Tecnología de la ESPOL, analizó los retos que enfrenta la academia para lograr que los resultados de la investigación respondan a las necesidades de la industria y del mercado.
Su participación resaltó la importancia de acercar a universidades y empresas desde las primeras etapas de los procesos de investigación y generación de conocimiento.
En el ámbito de la salud, el Dr. Luis Merlo, decano de la Facultad de Medicina de la UDLA, destacó el valor de la investigación aplicada para transformar el conocimiento científico en soluciones concretas para la población.
A esta perspectiva se sumó la experiencia internacional del Dr. Hugo Carrasco, académico de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), quien presentó la conferencia “Buenas prácticas regionales para el diálogo multisectorial en propiedad intelectual: lecciones desde el sector salud”. Durante su intervención compartió experiencias de otros países de la región y casos que muestran cómo la propiedad intelectual puede contribuir a la innovación y al desarrollo, especialmente en el sector sanitario.
Del conocimiento a las soluciones
El encuentro concluyó con un panel multisectorial moderado por el Dr. Marco Alemán, en el que se analizaron las condiciones necesarias para fortalecer el ecosistema de innovación en Ecuador y lograr que el conocimiento generado en el país se transforme en resultados concretos.
Los participantes identificaron dos desafíos prioritarios: fortalecer la seguridad jurídica y la previsibilidad necesarias para atraer inversiones de largo plazo, y reducir la brecha que aún existe entre la academia y las empresas.
En este último punto, se planteó la necesidad de impulsar un diálogo entre universidades y empresas desde la definición de las líneas de investigación, de manera que los proyectos respondan a necesidades concretas del mercado y de la sociedad.
Entre las propuestas discutidas estuvieron el fortalecimiento de la investigación colaborativa entre universidades y empresas, la creación de un marco normativo que facilite el desarrollo de spin-offs universitarias y la implementación de incentivos para promover la inversión privada en investigación y desarrollo (I+D).
Uno de los mensajes centrales de la jornada fue que el desarrollo de un ecosistema de innovación no debería medirse únicamente por el número de patentes que genera un país, sino también por su capacidad para transformar el conocimiento en tecnologías, productos y servicios que lleguen a la sociedad.
Este desafío cobra especial importancia en el sector de la salud, donde los participantes destacaron la necesidad de generar rutas de acceso más claras para pacientes con enfermedades raras y huérfanas, con el objetivo de que los avances en innovación puedan traducirse en beneficios concretos para quienes los necesitan.
“El camino hacia el progreso tecnológico, social y económico sostenible no se recorre en solitario; se construye forjando puentes sólidos a través de la colaboración público-privada, el diálogo multisectorial permanente y, de manera fundamental, sobre la base de la confianza mutua”. Álvaro Maldonado, Director Ejecutivo de IFI.
Para la Industria Farmacéutica de Investigación (IFI), el encuentro permitió avanzar en la construcción de una visión compartida entre los distintos actores que forman parte del ecosistema de innovación del Ecuador.







