Estudiantes de Ingeniería Mecatrónica de la Universidad UTE desarrollaron Capibot, un prototipo de robótica asistiva que busca apoyar procesos de interacción y acompañamiento terapéutico de niños con Trastorno del Espectro Autista.
Estudiantes de Ingeniería Mecatrónica de la Universidad UTE desarrollaron Capibot, un prototipo tecnológico que busca apoyar procesos de interacción y acompañamiento terapéutico de niños con Trastorno del Espectro Autista (TEA).
El proyecto fue creado por Josué Espín y Mateo Fabara, con el acompañamiento y la guía del profesor Wilson Pavón. Capibot combina robótica asistiva e Internet de las Cosas (IoT) en un robot con apariencia de peluche, diseñado para generar determinados estímulos y registrar respuestas durante la interacción.
La idea surgió a partir de una experiencia cercana a uno de los estudiantes. Durante sus vacaciones, observó cómo un niño interactuaba espontáneamente con un perro y cómo la presencia del animal despertaba su interés y facilitaba un acercamiento natural. Esta experiencia llevó al equipo a plantearse si la tecnología podría recrear un estímulo amigable que favoreciera interacciones similares.
A partir de esta inquietud nació Capibot, una propuesta que actualmente se encuentra en fase de desarrollo y validación. En esta etapa, los estudiantes y docentes analizan su funcionamiento, seguridad, utilidad y posibles aplicaciones antes de considerar cualquier uso en contextos clínicos o terapéuticos.
Tecnología para registrar respuestas durante la interacción
El diseño de Capibot busca ofrecer una experiencia amigable y sencilla para los niños. A través de sus componentes tecnológicos, el prototipo puede generar determinados estímulos y recopilar información sobre las respuestas e interacciones que se producen durante su uso.
Estos datos, una vez analizados y validados adecuadamente, podrían constituir un insumo complementario para profesionales de la salud durante procesos de acompañamiento terapéutico.
El proyecto integra conocimientos de ingeniería, robótica asistiva e Internet de las Cosas para explorar nuevas alternativas tecnológicas que puedan contribuir al acompañamiento de personas con necesidades específicas.
Sin embargo, es importante precisar que Capibot no diagnostica el autismo, no constituye por sí mismo una intervención terapéutica y no sustituye la valoración ni el trabajo de médicos, psicólogos, terapeutas u otros profesionales de la salud.
Capibot llegó a un escenario internacional
La propuesta desarrollada por los estudiantes de la Universidad UTE alcanzó proyección internacional con su presentación en el IEEE Smart World Congress 2026, realizado en la Università della Calabria, en Italia.
Durante este encuentro, Capibot despertó el interés de investigadores y sus creadores recibieron observaciones y aportes que permitirán fortalecer las siguientes etapas del proyecto.
Para Mateo Fabara y Josué Espín, participar en este espacio también representó una oportunidad para conocer otras perspectivas de investigación y explorar nuevas posibilidades para el desarrollo de su propuesta.
Actualmente, el objetivo del equipo es continuar con la validación y el perfeccionamiento de Capibot, ampliar el análisis de la información que puede recopilar y determinar, con respaldo científico y profesional, su posible utilidad como herramienta complementaria en contextos terapéuticos.
Una iniciativa que conecta ingeniería e investigación
Capibot representa una línea de trabajo en la que la ingeniería busca responder a necesidades concretas mediante el desarrollo de soluciones tecnológicas.
Desde las aulas de la Universidad UTE, una iniciativa que comenzó como un desafío académico se transformó en un proyecto de investigación que conecta robótica, tecnología e Internet de las Cosas con el interés por contribuir al bienestar de las personas.
El equipo continuará trabajando en las distintas etapas de desarrollo y validación para determinar el alcance y las posibles aplicaciones de Capibot, siempre con el respaldo de criterios científicos y profesionales.







